Comentario homiletico

Mt, 18, 15-20
Desde la Biblia quedó siempre muy claro qué es lo que hace al hombre especial por sobre todo lo creado. Gen 1, dice que el hombre fue creado a imagen de Dios. Si es pues, imagen de Dios deberá concedersele un trato adecuado a su enorme dignidad incomparable y a la vez deberá tratar a sus semejantes con el mismo esmerado trato que él merece por nacimiento.
Hoy, con espíritu mas laico ya no se invoca la condición de ser imagen de Dios ni menos la de ser hijo de Dios por el bautismo – a menos que hablemos con un cristiano muy formado. Lo que» se lleva «es invocar la condición de ser persona, sea niño , hombre, mujer trans o gay. Y en esa apreciación estamos tambien de acuerdo. Diremos pues q debemos darnos un trato unos a otros como de personas libres y capaces de responsabilidad. Pero el texto va más allá y nos habla de la corrección fraterna . Es una fórmula coherente con la visión cristiana del mundo. Añade a la tolerancia y respeto el amor que nunca se ha hecho valer desde instancias laicas relegandolo a la privacidad, a la poesía o a la religión.
Y es el contrapeso que mas falta hace hoy resaltar creando unas comunidades cristianas mas fraternas donde se viva en espiritu de dialogo, de corrección fraterna y de compartir. El mundo necesita ver que la Iglesia es el alma de un mundo que parece haberla perdido.