Jn 13,31-35 Dos hechos nos llaman poderosamente la atención en este breve texto. El primero es que Jesus diga a poco de salir Judas de la ultima cena que en ese momento de tinieblas El y el Padre son glorificados. ¿es comparable esa gloria a la del Tabor acaso? Y vemos la diferencia en que aquí Jesus afronta como Dios y
hombre los momentos graves de la muerte y lo va a hacer como se entra en la noche mas oscura sabiendo que detras llegará el amanecer. Hay gloria divina en saber vivir con gran dignidad los pasos del calvario hasta la cruz y ese testimonio de Jesus es tan importante que ocupa gran parte de las paginas de los 4 evangelistas porque es el escándalo de la cruz con sus entresijos mas luego la Resurreccion lo que hara mas patente que una tal muerte es necesaria para alumbrase en Resurreccion.
El segundo hecho es que Jesus que ha vivido el calvario con gloria divina porque jamás le ha faltado la union con el Padre ni el amor ,una vez resucitado no les aconseja o sugiere que amen.. les MANDA que se amen viviendo las suertes duras de la vida con el mismo amor como el lo vivió. Y ahi nos va a quedar para discusión de teólogos si el amor que se entrega de tal modo hasta la muerte es solo divino porque no es posible sin la asistencia de Dios. O es solo humano porque está al alcance de todo hombre de bien aunque acabe en fracaso . o por último podemos pensar que como en el juego de nuestra libertad en todo el bien actuar está Dios aunque no lo sepamos pero tambien está nuestra colaboracion necesaria aunque de dificil medición.
Y es que si el cristianismo vive dos milenios de historia es porque tambien hoy en muchos cristianos se está viviendo en sus propias vidas el misterio de la pasion, muerte y resurreccion de Jesus y estan cumpliendo ese mandato diciendo como El «Hagase tu voluntad y no la mia».