Comentario homiletico

Lc 6,20-26
Las Bienaventuranzas de Lc 6 , 20 y las de Mt 5, 1-12 reflejan dos estados de animo diferentes en Jesús.
En Mt vemos a Jesús Maestro en un momento bucólico de predicación junto al lago de Galilea desgranando las bondades de la nueva vida iniciada en el Reino con personas dispuestas a mucho por el bien de todos hasta estar dispuesto a sufrir persecución si hiciera falta . Todos los oyentes de Mateo podian comprender las bondades de asumir las actitudes de desprendimiento, de lucha pacífica por la justicia, la paz etc.. Ese orden nuevo es el que Pablo hoy nos refleja en la carta a Cols.3,1-11..cuyo resultado es que «ya no habrá judio y gentil, esclavo y libre , .,,, porque todos seran uno en Cristo.»
Lucas da el mismo mensaje pero refleja un ánimo diferente en Jesús. Con gesto profético que recuerda más a las denuncias de los profetas sobre su pueblo profiere amenazas de peligros graves. Con enojo divino -si se quiere,- pero aquí se manifiesta un Jesús dolido por la injusta codicia de los ricos, que le hace decir «ya tenéis vuestro consuelo» -(no necesitáis premio alguno del Cielo)-. Y tambien -por contra- los pobres parecen recibir a cuenta de los injustos males sufridos aquí la recompensa del Reino eterno- con pocos matices -… y pareciera que aquella visión bipolar del Dios dinero y el Dios y Padre verdadero le dan tal quebradero de cabeza por el futuro agónico que le espera a la humanidad – hoy se ve mas patente q nunca- con un capitalismo sin freno- que Jesús no tiene más que juntar bienaventuranzas con los «ayes» de maldiciones por la suerte que les espera a los que quieran impedir y contravenir la llegada del Reino.
Ante este duro evangelio de Lucas, Pablo -el vidente de Jesús resucitado- anima a los creyentes de su tiempo como diciendo: Si Cristo ha vencido al mundo resucitando ,la vida propia del Reino puede vencer sobre el poder del mal afincado por sobretodo en la riqueza y sus vicisitudes.
A la altura de los tiempos en que estamos vemos el bajo perfil que van tomando los «trabajadores del Reino «que optan por una vida sobria y sencilla frente a la locura de los ambiciosos de- riqueza y poder que nos llevan a la ruina de nuestro -hasta ahora bello planeta- y nos plantean una pregunta inquietante ¿Podrán los hijos de la luz hacer tan visible la luz por sus bondades que el mundo perciba con la mayor claridad y como nunca que el camino de los hijos de las tinieblas no beneficia ni a las personas concretas ni al conjunto del mundo y de la sociedad? Y el gran reto para todo el ser humano sobre la tierra a conquistar con sabiduria y hasta IA (inteligencia artificial) ¿Sabremos cómo generar bienes y compartirlos y repartirlos de manera que a nadie falte lo necesario si vive en un recto vivir?

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