🌹Jn 18,33-37
Hoy culmina el año litúrgico y celebramos la Fiesta de Cristo Rey. Es la fiesta que nos reune a todo el pueblo fiel como Pueblo de Reyes, Asamblea Profética y Santa y Pueblo Sacerdotal;los tres atributos que recibimos con el Santo Crisma los cristianos en el bautismo.
Sacerdotes por nuestra conexión con Dios como Padre, Profetas por sentirnos llamados a vivir y ser testigos de la verdad de Dios y Reyes porque en cumplir la voluntad de Dios ciframos el culmen de nuestra vida en libertad. Y todos esos atributos los hemos recibido en germen por el Bautismo (santo Crisma) y es Jesús y su Espíritu quienes nos impelen a vivir esos atributos como Jesús.
Sin duda queremos proclamar a Jesús con el título de Rey nuestro y mas aún como Rey del Universo porque nadie como El en la historia humana ha vivido como hombre pendiente de cumplir en todo la voluntad de Dios su Padre. Así fue como lo manifestó de adolescente cuando lo encontraron sus padres José y María en el templo discutiendo con los doctores porque decía que «debía ocuparse de las cosas de su Padre «
.Así vivió con sus discípulos cumpliendo en todo lo previsto por el Padre según las Escrituras ; y también orando en el huerto de los Olivos se dirigirá al Padre para aceptar su voluntad y con ella su muerte en la cruz.
Jesús asumió así la cruz por nuestros pecados. Cargó la cruz de nuestras irresponsabilidades y nos invita a todos sus discípulos a que carguemos con nuestra propia cruz que son nuestras responsabilidades y ayudemos a otros a llevar las suyas. y esto hay que decirlo precisamente en estos tiempos donde el bienestar social que se respira entre nosotros nos hace olvidar que en nuestros mares flotan a diario cuerpos muertos de hombres mujeres y niños buscando entre nosotros mejor vida . Y nadie se hace responsable. …..
Y mientras tanto nuestro pontífice clama para que estrechemos lazos de fraternidad con todos los hombres y que nos comprometamos para paliar el cambio climático y sus males.
Voces críticas nos dicen» no prediqueis el día de Cristo Rey a Cristo en la Cruz porque dais una imagen de Iglesia sufridora y masoquista y ésta imagen no vende hoy. Pero ¿cómo igualamos la suerte de tantos desheredados del mundo si no es haciendo renuncias importantes a bienes propios, a tiempo y comodidades para achicar los grandes huecos que dejan los hambrientos buscadores de vida fácil y de derroche producto de quienes predican libertades irresponsables?
Se nos ha encomendado una tarea de Reyes: gobernarnos primero a nosotros mismos como señores de cuerpo ,mente y espíritu y gobernar como profetas de los tiempos nuevos, denunciando injusticias y apoyando rodillas vacilantes . Ese es el mensaje que Cristo Rey desde la Cruz resucitada ,el Señor, nos hace abriendo para el mundo caminos de Esperanza.

Mt 5,1-12
Con muy buen criterio la Iglesia hoy nos pone el texto de las Bienaventuranzas que son el testimonio encubierto de la propia vida de Jesús. Allí, en efecto nos dice Jesús en qué consiste una vida santa y ejemplar tal como El mismo la vivió en su vida terrenal. Y es una invitación a que los cristianos seguidores de Cristo vivamos a su manera . El, pudiendo ser y vivir como rico vivió con austeridad y hasta pobreza porque su cercanía al corazón de Dios le descubrió los valores del corazón que nos hacen sensibles a todo lo que le acontece al ser humano, alegrías y penas esperanzas y angustias. Movido por ese Espíritu Santo Jesús se movió a compasión hacia todos y con preferencia a los pobres , enfermos, y desheredados de la inicua fortuna de la vida.
A esa santidad de vida se nos invitó en el momento de nuestro propio bautismo y hoy puede ser especialmente interesante recordar algunos ritos bautismales de especial significado para nuestra vida.
Por el bautismo vivido con fe testificada por la Iglesia y padres y padrinos se nos pasó de ser hijos de hombres a ser hijos de Dios reconociendo a Dios más padre nuestro que a nuestros propios padres que apenas podían saber si podrían tener hijos😛. De este modo se invita al bautizado a hacer suyos los pensamientos, sentimientos y forma de actuar propia de los Hijos de Dios.
Tras el agua recibida bendecida y recibida con fe se nos pidió renunciar al mal y sus eternas seducciones como son el dinero y el sexo, que pueden llevarnos a excesos , sobrevaloración y esclavitud denigrantes de nuestra condición humana .
Con el Santo Crisma se nos ungió con el aceite consagrado para sacerdotes profetas y reyes significando que nuestra dignidad de hijos de Dios se mantendria en este mundo siempre que como sacerdotes diéramos culto a Dios por sobre todo como hijos suyos,.Como profetas fuéramos testigos de la Verdad de Jesús e iluminaramos al mundo con una forma de vida válida para todos. Y como pueblo de Reyes se nos invitó a gobernaramos con libertad y responsabilidad liberados de esclavitudes y por tanto capaces de entonar cantos de amor y libertad.
Y también en nuestro bautismo que concluyó con el rezo del Padre nuestro no podemos olvidar que un hijo de Dios como Jesús, no puede devolver al mal recibido con el mal sino con sabiduría no violenta y perdón..
El miedo al sufrimiento y la muerte no puede /debe generar en nosotros veneno alguno porque venimos de la estirpe de Jesús: el auténtico Principe de la Paz.

Lc 12,39-48
y Rom 6, 12-18
La teofanía o manifestación -revelación de Dios a Pablo camino de Damasco le marcó tan vivamente q ahí captó el nuevo orden introducido por Jesús en el q todo es gracia. En efecto ,El por revelación de Jesús pasó de la fe judía a la fe en Jesús . Y esa misma fe fue un regalo o gracia de Jesús. En El llegó a encontrar el nuevo modelo de actuación q no es la sola ley escrita sino la propia vida de Jesús. Experimentó la salvación como gracia recibida q regenera, libera e incorpora a un nuevo orden o salvación. Pablo entraba en la Era de Jesús y su Espíritu donde el principio de ordenación del cosmos interno y externo es el amor «como yo (Jesús) os he amado». De ese modo la ley q es incapaz de entrar en la entraña de la realidad (por su casi infinita complejidad) es superada por la ley del Amor q está en la raiz misma de la vida y es capaz de curar, regenerar y liberar.»Mucho se le ha perdonado porque ha amado mucho»( Lc 7, 35-38″)
Desde esa entrada en el nuevo orden o Reino de Jesús está claro que todo está hecho pero en germen aunque es mucho lo que queda por hacer. («Perpetuum fieri quod jam sit factum»
Pablo habla por ello de un hacerse esclavo de esa nueva justicia o nuevo orden para progresar en el y no volver al hombre viejo seguidor de apetitos mundanos (sarx).
Jesús puso en marcha el nuevo orden con destellos muy significativos de su gracia: la de la revelación a Pablo y la del perdón a sus discípulos.
Y esa doble gracia actúa en nosotros a través de los sacramentos haciéndonos crecer en lo que ya somos por el bautismo: hijos de Dios conscientes de nuestro ser y destino.

Mc 10, 35-45
La demanda de Santiago y Juan de sentarse a la derecha e izquierda de Jesús en su Reino tiene mucha trascendencia.
Las interpretaciones pueden girar entre si el móvil es el ansia de poder o es el orgullo de distinguirse socialmente como perteneciente a un estatus o casta de hombre superior al resto de los mortales . Jesús una vez más mira a las obras de quienes con esa ambición ¿sana? ocupan cargos importantes según el mundo y ve que oprimen y roban y hasta matan ,de modo que los pone como contra-modelo para sus discípulos:. no seáis vosotros así.¿cuál es entonces el estilo de acción del discípulo? – El que deriva simplemente del Ser que es Ser-Vir y no se sirve cuando hay ocultas ambiciones de escalar y hacer carrera. La Iglesia y los cristianos no estamos para dominar y aparentar . En palabras de Jesús «el que quiera ser grande entre vosotros sea servidor y esclavo de todos».
El papa Francisco nos ha propuesto un Sínodo universal a toda la Iglesia y hoy a las 12 en la catedral nuestro arzobispo dará la partida a esa consulta proceso que pretende ser un caminar juntos toda la Iglesia con un mismo sentir y pensar. Pidamos al Señor que su Espíritu nos guíe con un buen baño de trasparencia y humildad para hacer un dialogo con todos cristianos y no cristianos que nos lleve a más Verdad.

Lc 11,42-46
La atención a la vida para fomentarla y favorecerla con nuestro atento servicio debería ser el principal motor de nuestro accionar diario. Pero la vida social nos impone tal carga de exigencias q toda nuestra vida domestica y social está normatizada o legalizada. Entonces ocurre que desde temprana edad se nos van enseñando pequeñas o grandes e importantes normas de conducta sobre puntualidad, aseo, modales, trafico, …de modo q hemos de asimilar tantas normas familiares o sociales q vamos configurando una personalidad con preferencia pegada a la ley . Y no olvidemos q éste fue un problema constante de Jesús con los fariseos. Eran muy observantes de las
leyes a cumplir sobre todo las religiosas pq en ellas entendian estaba su salvación» . Pero por ello mismo eran poco dados a mirar la vida y sus exigencias y actuar en consecuencia. Hechos como las curaciones hechas por Jesús en sábado o la permisividad de Jesús dejando q sus discípulos comieran espigas del camp pq tenían hambre nos indican la gran liberalidad de Jesús: respeta las normas pero se las salta cuando la vida- que es lo primero a atender -presenta urgencias inaplazables como atender a un herido, …
El sentido común es el q nos va a señalar qué es lo primero a atender si la ley o la vida en cada circunstancia. Pero lo que Jesús critica es el q se ten ga fijación en cumplir a rajatabla las leyes y menos sensibilidad hacia las urgencias de la vida concreta.
Y conste q ese posicionamiento ante la ley y ante la vida es universal y
bien vale q nos examinemos en que punto estamos de atención a la ley o a la vida pq todo, todo , hasta la ley debe estar al servicio de la vida. Es como un lema de Jesús.» He venido para q tengan vida y vida abundante». Jn 10,10.

Jn 1,47-51
Hablar de los Ángeles y Arcángeles y sus jerarquías que pueblan el universo celeste o triunfante puede ser de gran ayuda para el alma aún niña o enferma que necesita del recurso de la imaginación para hacer más expresable y visible (imaginativa)la realidad invisible, pero a la vez puede cegarnos para ver la realidad visible y tangible y atender los auténticos problemas.
Nuestra madre Iglesia ,de larga y probada experiencia, forjada por tantos y tan grandes santos, ha hablado de la Iglesia triunfante , purgante y militante. Son los tres planos de nuestra existir que inicia con la lucha por el Reino aquí y ahora, y continuará después en el purgatorio o estado de purificación, para finalizar en el estado de gloria junto a Dios (Iglesia triunfante) o Cielo .
Que son realidades objeto de nuestra fe y que podemos apoyarnos en ellas por su valor educativo y para sabernos en una aventura de vivir abierto a la trascendencia no quiere decir que hemos de vivir absortos y complacientes en esos estados mentales. Nos tememos que andan por las redes muchos encantados en visiones e imaginaciones, y ángeles y demonios y viven más como alienados espectadores que como actores. Gente encandilada en el Tabor que se niega a bajar de la nube y viven en una infantilidad e inmadurez que no cambia el mundo presente ni les cambia a ellos que quizás navegan entre eternas dudas, perezas e indecisiones.
Y , sin embargo, la vida de la Iglesia es militante. Estamos en lucha con nosotros mismos que al fin y al cabo somos humanos y débiles aunque con fe y aspiraciones de autogobierno y señorío. Con metas a que nos urge el mundo de la fe que nos espera, y que no nos permite dormirnos en los laureles. Jesús llama bienaventurados a «los que sin ver creen», y son muchas las enfermedades y falsas espiritualidades las que nos pretenden sacar hoy de la militancia seria del Reino , para vivir estadios de nuestra existencia que aún no nos corresponden. Son las que están haciendo de la religión no un fermento de cambio del mundo, sino una adicción.
Volvamos a la espiritualidad del Reino . No es el paraíso de Adan y Eva sin pecado. Tampoco el Cielo de algodones y ángeles cubierto. Es la vida a vivir en libertad y responsabilidad con la fe y escucha de los Ángeles . Pero tomemos de ellos que son mensajeros del trascendente y Padre y que puestos a servirnos nos ayuden a dirigir bien nuestra mente para vivir sembrando aquí el Amor cristiano.

Lc 8,16-18
Cuando los creyentes, especialmente católicos, poníamos nuestra vida en manos de Dios a El nos aclamabamos como Padre de Misericordia y único juez a quien no podíamos esconder ni nuestros más íntimos recovecos de nuestro existir. La trasparencia del creyente era debida solo ante Dios y ni siquiera la Iglesia se podía considerar como juez del alma humana sino solo como administradora del perdón de Dios . Así es como por siglos la Iglesia ha ejercido el perdón de Dios traído por gracia de Cristo a los hombres y es digna de recuerdo la oración del penitente al inicio de cada misa y profesada ante toda la comunidad:»yo confieso, ante Dios y ante vosotros hermanos que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión por mi culpa, ….y terminaba pidiendo a Dios el perdón y la intercesion de la Virgen , de los santos y de los hermanos de la Comunidad. Ahí cada creyente abre su corazón con plena libertad y manifiesta su ansia profunda de liberación de todo mal. Y es en ese acto penitencial y con más exactitud en el sacramento de la Penitencia donde se recibe el abrazo del perdón como una fiesta de acción de Gracias. Es allí donde damos a Dios lo que es de Dios, nuestra mayor intimidad querida y bendecida por Dios en el acto liberador por excelencia de todo mal: la confesión . Allí realizamos el mayor gesto de libertad de que es capaz un ser humano entregando su alma con luces y sombras a Aquel que la puede remediar.
Hasta aquí recordamos nuestra praxis de exigencia de radical trasparencia ante Dios nuestro creador. Pero no hay que olvidar que vivimos en la ciudad del Cesar ante quien tenemos que responder los hombres por nuestros actos sociales y hasta pensamientos o deseos con repercusión social. De esta trasparencia obligada por super-control social y policial cada vez más agobiante se habrá de hablar porque somos súbditos de la justicia divina pero también de la humana. Buscaremos la oportunidad.

Lc 8,4-15
Acostumbramos a echar las culpas y pedir responsabilidades al que anuncia o predica la palabra en este caso los pobres curas que ya tienen bastante con sobrevivir en un mundo de topos que está montando un mundo virtual para huir del mundo real porque no le gusta o no lo puede domesticar.
Pero el sembrador de La Palabra es Jesús. El profeta en obras y palabras. El que habla con autoridad propia y todo se le somete. De parte nuestra lo que cabe y hay que hacer es abrir los sentidos y ver. Es posible que en mi vida haya piedras y que vea el mundo como un improductivo pedregal. Pero el que hizo la piedra puede deshacerla y convertirla en fértil tierra. Y si tengo espinas en mi historia y socavones y zarzas y veo en mi un irrecuperable erial , también vemos al portador de la Palabra que con ella iguala y limpia y purifica con el fuego y da vida y sana dejando que de nuevo aflore lo bueno que aún hay en nosotros .
Debiéramos recordar hoy cuantos nos sentimos tentados a pensar que el mundo no tiene solución, y que hay que buscar refugio en el vivir y pasarlo bien, que la sanación de muchos males es posible, que en la palabra del profeta hay vida superior capaz de elevar nuestra pobre vida a mejor condición. Pero lo eficacia de la palabra empieza cuando la tierra se humilla, y acepta ser arada y desbrozada, y reconoce que el primer trabajo que necesita para dar fruto empieza con su propia liberación.

Lc 7,36-50 cuenta que Jesús es invitado a casa de Simón el fariseo. Allí se le acoge, pero parece que no con todo el repertorio de leyes prescritas en el ritual judío: lavatorio de pies, unción de la cabeza con ungüentos, etc. y sin embargo una mujer pecadora entra en la casa y riega los pies de Jesús con sus lágrimas y perfume.
¿Qué valoración debió hacer Jesús de este hecho? Por un lado, el fariseo que «anda entre leyes», porque cifra en su cumplimiento la salvación, ha descuidado cumplir las más exigibles para una buena acogida al maestro porque son respuesta a las inmediatas necesidades de un caminante. Y eso es lo curioso, que queriendo cumplir tantas leyes olvidan las que están más cerca del corazón.
Sin duda es un buen perfil del hombre en exceso pegado a la ley. La sobrecarga le lleva a olvidos inconfesables. La rigidez excesiva del legalista combina mal con el corazón y la espontaneidad. Y eso es lo que ha tenido y tiene en abundancia la pecadora, aunque algún exceso la lleve a maltraer. Tiene amor como motor de sus actos más que deberes -aunque los reconoce- y por ello pide perdón con lágrimas.
Y al recibir el perdón de Jesús entenderemos también la causa de su perdón: mientras el fariseo encuentra satisfacciones y falsas salvaciones en el deber cumplido (la ley no tiene poder de salvar, sólo declara culpable o no culpable), la pecadora lo encuentra en Jesús que sana de raíz los males porque es «el un que viene a quitar el pecado del mundo» (Juan 1,29)

Jn 3,13-17
Por dura que nos parezca esta fiesta en que exaltamos a Jesús por su triunfo en la Cruz y desde la Cruz es en ella donde está la Salvación eterna y temporal. Humanamente nos vamos dando cuenta -y ojalá la instalación en la comodidad no nos cierre los ojos a ver- que sólo con esfuerzo se logran metas importantes .
Pero más aún ,el componente espiritual implícito en la fe y en la dirección trascendente de la Cruz nos abre a nuevas dimensiones de infinitud y significación . Desde esa fe en el Hijo del Hombre crucificado por amor-que ojalá cultivemos aunque tengamos dudas- los logros humanos pierden el relieve que solemos darles a base de pompas y boato y podemos valorar pequeños gestos de gente sencilla que no llenarán jamas páginas de historia pero son cruciales para mantener viva la vida. Y más aun ¿no es esa fe trascendente en el crucificado la que alivia los males del presente y da brillo de autenticidad y permanencia a las satisfacciones y alegrías diarias?.
Hace unos años yo mismo escribía un pensamiento que puede ilustrar el momento actual de nuestra sociedad: » quien opta por la intrascendencia, navega en la insignificancia y tiende a justificar sus actos segun su conveniencia».
Una vez mas, vemos que «in humanis» (= desde nuestra perspectiva humana) sólo desde la Cruz nos llega la vida y la Luz.