Jn 3,13-17
Por dura que nos parezca esta fiesta en que exaltamos a Jesús por su triunfo en la Cruz y desde la Cruz es en ella donde está la Salvación eterna y temporal. Humanamente nos vamos dando cuenta -y ojalá la instalación en la comodidad no nos cierre los ojos a ver- que sólo con esfuerzo se logran metas importantes .
Pero más aún ,el componente espiritual implícito en la fe y en la dirección trascendente de la Cruz nos abre a nuevas dimensiones de infinitud y significación . Desde esa fe en el Hijo del Hombre crucificado por amor-que ojalá cultivemos aunque tengamos dudas- los logros humanos pierden el relieve que solemos darles a base de pompas y boato y podemos valorar pequeños gestos de gente sencilla que no llenarán jamas páginas de historia pero son cruciales para mantener viva la vida. Y más aun ¿no es esa fe trascendente en el crucificado la que alivia los males del presente y da brillo de autenticidad y permanencia a las satisfacciones y alegrías diarias?.
Hace unos años yo mismo escribía un pensamiento que puede ilustrar el momento actual de nuestra sociedad: » quien opta por la intrascendencia, navega en la insignificancia y tiende a justificar sus actos segun su conveniencia».
Una vez mas, vemos que «in humanis» (= desde nuestra perspectiva humana) sólo desde la Cruz nos llega la vida y la Luz.

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