Comentario homiletico

Lc 10, 38-42
En el pasaje de Marta y Maria que invitan a comer a su casa a Jesús , el Maestro termina alabando la actitud de estar oyendo a Jesús antes que la de hacer las labores y atenciones propias de una digna acogida: «Marta , Marta : andas inquieta y agobiada con tantas prisas. Maria ha tomado la mejor parte y no se la arrebataran».
Parece claro para Jesús que la atención puesta con preferencia en Jesús y su Reino es la auténtica teoria (=contemplación de Dios) y el origen de la autentica Sabiduria.
Veamos si no, qué pasó con Moises caudillo de Israel, que liberó a su pueblo de la esclavitud de Egipto y despues de 40 años por el desierto se quedó a las puertas de Jericó. Pero por haber tenido en sus avatares de caudillaje dudas de fe Yaveh no le concedió entrar en la Tierra Prometida. La contempló desde el monte mientras Josué daba vueltas sobre las murallas de la ciudad .Y fue el recurso a la oración de Moises con los brazos abiertos sobre el monte lo que le valió ante Dios la providencia de que Josué entrara en la tierra prometida. Pero Moisés no entró.
A nuestra sociedad del bienestar y laica le ha caido en suerte jugar la carta de la globalidad. Los bienes que disfruta de orden y cosumo masivo son señuelo que tienta a los extremos pobres a venir por estas tierras de promisión y ya no podemos cerrar las puertas. Son hermanos de raza humana segun la ciencia y esperamos que no dejen de serlo por causa de la religión. Los retos son enormes porque los muros humanos y religiosos que nos separan parecen mas altos e insuperables que los de Jericó; por ello ahora mas que nunca nos hace falta una «teo-ria «que englobe ciencia eficaz y oracion. Una contemplación mas firme y abierta que nos reafirme en la convicción de que el auténtico Pueblo de Dios no tiene fronteras . El Padre Dios en Jesús ha derribado todas las fronteras y la contemplativa Maria a los pies del maestro lo pudo entender mientras Marta por el ajetreo de su tarea y Moisés por el fragor de las lides del caudillaje perdieron la oportunidad de entrar en la tierra prometida que es como entrar a participar en la construcción del Reino de Dios.
y es que hoy ,mas que nunca , cuando hasta el covid nos hace conscientes de que somos un solo pueblo total ,mal que nos pese, necesitamos de un pensamiento fraterno, abierto a Dios y a todo hombre como Jesús y universal.