Comentario homiletico

Lc 12, 1-7 es un texto fundamental para encontrarse uno consigo mismo, sin miedo alguno. Queriéndose. Aceptándose a sí mismo. Descubriéndose en paz con capacidad de libertad y de amar.
Jesús hace un discurso radical, dice a sus discípulos: «cuidado con la levadura de los fariseos”, o sea, con la hipocresía.
Hipócrita es el que, como el comediante de teatro, vive para aparentar -acepción griega- y, si tomamos la hebrea, es el que aparenta vivir una piedad cuando en realidad pasa de Dios.
Pues bien, Jesús reclama para sus discípulos la mayor trasparencia y sinceridad. Que no vivan para quedar bien ni aparentar. Que sólo teman a Dios que es a quien deben dar cuentas, sabiendo que es un Padre misericordioso que cuida de los gorriones y mucho mas de nosotros.
Así tendremos un corazón libre para poder amar.
Nuestro filósofo Miguel de Unamuno decía a este respecto: «Sólo canta libertad el esclavo, el pobre esclavo. El libre canta amor».